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Cojines antiescaras

¿Cuándo empezar a usarlos?

Si estás pensando en que a lo mejor tienes que comprar un cojín antiescaras… es que sin duda ya ha llegado el momento de adquirir uno; si no te lo habías planteado, este articulo te va a ayudar a valorar el riesgo de desarrollar úlceras por presión y te va a orientar en qué clase de cojín es más aconsejable en tu caso.

¿Qué son?

Los cojines antiescaras están dentro de las denominadas S.E.M.P. (superficies específicas para el manejo de presiones)

Ayudan a :

  • Prevenir la aparición de ulceras por presión en las zonas comprometidas con la sedestación (postura sentada)
  • Tratamiento de úlceras por presión (UPP), cuando éstas existen
  • Posicionamiento en silla de ruedas
  • Mejorar el confort en la sedestación prolongada

 Dentro de este grupo de productos encontraremos también, colchones, protectores de talón y respaldos.

Evitar la aparición de úlceras por presión o escaras, es una prioridad en el cuidado de personas dependientes.

Siempre es mejor trabajar en prevención, porque una vez que aparece una úlcera por presión o escara, estaremos ya hablando de dolor, riesgo de infección y un espacio de tiempo indeterminado para su curación.

Puedes encontrar más información en esta web en el apartado -Úlceras por presión, Que son y cómo prevenirlas-, aunque primero terminaría de leer este artículo.

¿Cuáles son las zonas más vulnerables en sedestación?

  • Las nalgas o glúteos, al estar sentado con el tronco erguido en la vertical se genera mucha presión entre los huesecillos de esta zona (tuberosidades isquiáticas) y el asiento, debido a la acción de la gravedad
  • El Coxis (rabadilla) por el mismo mecanismo
  • Sacro (zona baja de la espalda), sobre todo cuando la cadera (pelvis) y la espalda se curvan en forma de “C”.
  • Otros puntos de la espalda:  partes más prominentes de las vértebras en su cara posterior y la zona coincidente con las escápulas u omoplatos porque se genera presión entre estas prominencias óseas y el respaldo de la silla

El tipo de cojín a elegir depende del riesgo de sufrir una úlcera por presión

Puedes descubrirlo tu mismo utilizando la sencilla escala de Norton que valora cinco aspectos:

  • Estado físico general
  • Estado metal
  • Movilidad
  • Actividad
  • Incontinencia

La puntuación obtenida nos ayudará a decantarnos por el material más adecuado para el cojín. Por su sencillez puedes aplicarla tú mismo pinchando en siguiente enlace y luego sigue leyendo porque te vamos a contar qué no debes comprar. Escala de Norton.

También es importante que reflexiones sobre la evolución de la enfermedad o del proceso degenerativo. Me explico:  si ves que el deterioro avanza rápidamente o acaban de diagnosticar una enfermedad que así lo haga prever: elige una superficie de mayor protección que la que necesita en este momento según la escala Norton, porque en breve el material que has elegido se va a quedar corto: ¡sube un nivel de protección!

Yo, a mi suegra que tiene una puntuación de 17 sobre 20 en la escala Norton le he comprado un cojín de aire estático, un nivel de protección mucho más alto del que me da la escala. Ella camina, no es usuaria de silla de ruedas, pero pasa la mayor parte del día sentada. Por su ligereza, el cojín es fácil de transportar a cualquier sitio y lo está usando sin problemas en el sillón de casa. Por otro lado, cuando llegue a necesitar un cojín de aire, ya lo tiene.

Posicionamiento en sedestación ¿A qué nos referimos?

Hablamos de la postura que las personas adoptamos cuando estamos sentadas, según nuestras características físicas y la actividad que desarrollamos.

Fíjate ahora mismo en cómo estás sentado y si podrías adoptar otra postura más adecuada y confortable:  probablemente si, aprovecha para recolocarte.

La gran diferencia entre tú y la persona altamente dependiente es que no puede cambiar de postura por sí misma, necesita de los demás para recolocarse. El asiento que elijamos le va ayudar a mantener una buena postura o le va a perjudicar, favoreciendo deformidad articular, aparición de úlceras, disconfort y dolor

Para el cuidador también es una gran ayuda que el cojín favorezca la postura adecuada durante largos periodos de tiempo ya que evita estar recolocando constatemente a la persona a su cuidado, reduciendo esfuerzos evitables.

Cuanto mayor es el espacio de tiempo que pasa la persona sentada mayor será la necesidad de utilizar un cojín antiescaras de un material y forma que a su vez le permita realizar las actividades de la vida diaria de la manera más cómoda, saludable y eficiente posible.

Si la persona presenta deformidad instaurada necesitas el asesoramiento personalizado de un profesional, de un terapeuta ocupacional especializado, porque vas a necesitar un sistema de posicionamiento integrado que comprende asiento, respaldo, silla, apoyo de miembros superiores e inferiores y reposacabezas.

Resumiendo:

A la hora de elegir un cojín tenemos que conjugar dos variables:

  • Riesgo de aparición o existencia de UPP.
  • Posicionamiento en silla

¿De qué están hechos?

Están fabricados con distintos materiales y en función de como se comportan éstos al sentarse sobre ellos, van a redistribuir mejor/peor la presión y su eficacia será mayor o menor

Los materiales más usados son:

  • Viscoelástico, no confundir con el látex ni con una espuma normal
  • Mixtos: viscoelásticos o espumas + una zona de celdas de aire, gel o fluido
  • Material de poliuretano que contiene aire

Aquí encontrarás información sobre distintos tipos de cojines

¿Qué no deberías comprar, aunque te lo recomienden?

HUYE DE LOS COJINES RODETE O DONUT, completamente contraindicados para periodos largos de sedestación y que inexplicablemente se siguen vendiendo en el mercado.

¿Por qué no son buenos? Te preguntarás si a veces los ves en escaparates de ortopedias y farmacias.

Te lo explicamos: La presión que ejerce el material sobre la parte posterior de los muslos dificulta el retorno venoso, favoreciendo el edema y la formación de trombos. Compromete también la buena vascularización de las zonas sensibles aumentando el riesgo de aparición de úlceras por presión.

Otros cojines que también encontrarás en el mercado son los de silicona.  Con el paso del tiempo la silicona se cristaliza y se queda dura como una piedra, no te los recomiendo, sobre todo los modelos que tienen como cubierta un plástico duro. Tienen una ventaja sobre los cojines de material viscoelástico:  Son fáciles de limpiar, pero no suponen una buena protección antiescaras.

Por último, decirte que la espuma normal o foam, no es una SEMP, aporta confortabilidad, pero no protección ante las úlceras por presión. Me detengo especialmente aquí porque el asiento que con frecuencia viene en las sillas de posicionamiento, es de este tipo de espuma, de forma que tendrás que adquirir además de la silla, un cojín antiescaras.

¿Como saber sí el material del cojín es una espuma normal?;

Presiona la espuma con la palma o la yema de los dedos y suelta, si recupera su forma enseguida, como un efecto rebote, es una espuma normal. Si se queda la forma de mano y se va recuperando lentamente es un material viscoelástico

Tampoco compres productos que veas en la televisión, pueden ser superficies más confortables que no usar nada y sentarse en la loneta de una silla de ruedas, pero probablemente te van a dar una falsa sensación de protección que no se corresponde con la realidad.

Prueba los cojines cuando vayas a comprar uno, no te los suelen dejar para probar en casa por problemas de higiene, (escapes de orina, por ejemplo) pero pídele al vendedor que te deje sentarte sobre el cojín un rato en la ortopedia, ¿no te pruebas los zapatos cuando vas a la zapatería? pues es lo mismo.