Vestir con mimo
Cuando el vestir es un reto
¿Sabes que existen prendas adaptadas pensadas para facilitar la tarea del vestido?

Pues sí, existir existen, aunque cosa distinta es donde adquirirlas.
En este momento, como nunca antes, existe una conciencia colectiva orientada a la ayuda y visibilización de las situaciones de dependencia. Mensajes apelando a la inclusión y a la atención que requieren las personas dependientes y, o, con necesidades especiales, están por todas partes.
Pero entre tanta información, no es fácil encontrar propuestas y soluciones para abordar una de las tareas cotidianas primarias: el vestido. Quien se haya visto de una forma u otra afectado por un problema que limite o condicione la propia movilidad, o la movilidad de quién tengamos que cuidar, habrá sido consciente del desafío que supone esta tarea.
Por fin , empezamos a ver prendas inclusivas en las colecciones de temporada que encontramos en los comercios, prendas específicamente adaptadas, es decir, pensadas, diseñadas y confeccionadas para favorecer la autonomía en el vestido, aunque todavía no se encuentran prendas para personas altamente dependientes orientadas a facilitar la labor de cuidadores.

Y si es una necesidad a cubrir, ¿por qué no están en las tiendas?
Básicamente por una cuestión económica
La discapacidad afecta a las personas de forma muy diversa, lo que dificulta en gran medida el diseño de las prendas, las series de producción serían limitadas y las adaptaciones de patronaje, irían a cubrir sólo parte de las necesidades. No es difícil entender que esto frena a las grandes marcas.
Conmimo, consciente de que necesitamos prendas fáciles de poner y quitar, que se ajusten a diferentes cuerpos, que eviten roces, y además que nos hagan sentir bien ante el espejo, lanza una línea de moda adaptada, en constante evolución para llegar a cubrir las necesidades de todos.
Estas son nuestras líneas guía:
- Incluir amplias aberturas (laterales o traseras) que permitan abrir la prenda, para después, una vez encajada, sea la misma prenda la que nos abrace.
- Minimizar el uso de cierres y fornituras.
- Prestar máxima atención a la posición de las costuras (siempre planas), para que no coincidan con las zonas de máxima presión.
- Elegir cuidadosamente los tejidos, pues tienen que dar respuesta a las necesidades de confort (elásticos, suaves…), y durabilidad, resistentes a reiterados ciclos de lavado.
- Evitar el uso de velcros, que son duros y pueden provocar lesiones y molestias, además enseguida se llenan de hilos y pelusas.

Las moda inclusiva favorece la independencia en la actividad del vestido, pero cuando la situación requiere apoyo en la tarea o realización total del vestido por parte de un cuidador, las prendas diseñadas específicamente facilitan extremadamente la tarea. Su uso reduce tiempos, evita manipulaciones y movimientos forzados y, minimiza lesiones en usuarios y cuidadores.
No cabe duda de que contar con prendas adaptadas sería un salto significativo en la calidad de vida de tantas familias. La propuesta de conmimo quiere contribuir a que no tengamos que asumir como natural el que se tenga que seguir utilizando la ropa que tenemos en el armario y que utilizábamos cuando la capacidad motora era suficiente para rotar nuestras escápulas, o simplemente subir los brazos, y estirar las piernas.
Personas que se benefician especialmente del uso de ropa adaptada
Conmimo pone a nuestro alcance moda inclusiva, ropa que puede ponerse cualquier persona y en particular aquellas personas que no ven cubiertas sus necesidades en el mercado de prendas convencionales.

Entre ellas:
- Las personas que tienen limitación en el movimiento o dolor en la movilización de alguna de sus articulaciones. Esto puede darse por distintas causas, desde una fractura en la clavícula hasta una enfermedad neurodegenerativa, al margen de si las personas son independientes para vestirse o precisan ayuda para la realización de esta actividad.
- Personas con rigidez instaurada, en flexión o hipertextensión que no se puede reducir de forma pasiva. Es muy habitual encortar rigidez en triple flexión de miembros inferiores en usuarios de silla de ruedas de forma permanente, patrón postural que dificulta extremadamente las actividades de higiene y vestido.
- Personas que tienen una estructura física que se sale los cánones clásicos de la figura humana, donde las grandes marcas no llegan por falta de salida del producto.
- Personas que han de ser vestidas en la cama o en la silla.
- Personas incontinentes o con necesidad de apoyo en el uso del inodoro.
- Personas que no colaboran en la actividad del vestido, ya sea por pérdida de movilidad o por deterioro cognitivo, no es extraño que la persona con deterioro cognitivo oponga resistencia a la prestación de cuidados básicos, en estos casos que las prendas sean fáciles y rápidas de poner es un plus en el bienestar de ambos, persona y asistente.
- Personas usuarias de sillas de ruedas, porque hay prendas diseñadas específicamente para la postura sentada.
- Cuidadores de personas en situación de dependencia que, a fuerza de repetir a diario determinados movimientos forzados, terminan lesionándose; sobre todo sufren las articulaciones de las muñecas, codos, hombros y espalda para poner prendas convencionales.
Llevamos años hablando de Atención Centrada en la Persona como Modelo de Cuidados, nosotros vamos un paso más allá y hablamos de atención centrada en las personas y la relación que se establece entre ellas. El cuidador también es nuestra prioridad.
Nuestras prendas han sido concebidas desde el inicio con sumo cuidado pensando en las personas que las van a llevar y en quienes las van a poner y quitar.

¿Pero nos ayudan realmente? Te explicamos cómo
¡Hagamos más agradable la primera actividad el día!
- Permite hacer la tarea del vestido más amable para la persona en situación de dependencia porque no hay que dar tirones ni realizar movimientos bruscos. El inicio de la jornada empieza retirando la ropa de dormir, justo en el momento del día en el que hay más rigidez articular.
- Optimiza el tiempo que se dedica esta actividad, porque son fáciles de poner.
- Mejora el confort del usuario no sólo durante la actividad del vestido sino también durante el resto de la jornada, por la elasticidad de los tejidos y el uso de bandas elásticas regulables en longitud.
- Reduce el dolor que se provoca al forzar movimientos mientras vestimos con prendas convencionales.
- Minimiza el riesgo de producir lesiones a la persona que cuidamos durante las maniobras de vestido.
- Facilita la tarea del cuidador, al tiempo que contribuye a cuidar de su salud, ya que con prendas convencionales termina lesionándose muñecas y otras articulaciones.
- Ayuda en el cambio de pañal, simplificando una parte de la tarea.
- Facilita el cambio de ropa si hay escapes de orina.
- Contribuye a mejorar la imagen corporal y la relación social: Utilizando ropa bonita, de su agrado y de su talla.
- Su uso contribuye a la prevención de úlceras por presión, porque las costuras están situadas estratégicamente fuera de las zonas de máxima presión y al poder usar ropa de la talla adecuada se reducen las incómodas arrugas que pueden ocasionar lesiones en la piel.
Aquí puedes encontrar mas información sobre la escaras: qué son y cómo prevenirlas
Trabajar en prevención es una prioridad en la atención a personas dependientes


