Escaras
Qué son y cómo prevenirlas
Las escaras, más conocidas como úlceras por presión o úlceras por decúbito (posición tumbada) son lesiones evitables en la mayoría de los casos y cuando aparecen pueden llegar a tener consecuencias fatales.
En este artículo te enseñamos los mecanismos de producción y cómo prevenirlas eficazmente, actuando directamente sobre los factores que precipitan su aparición.


¿Qué son?
Son lesiones que se producen en la piel y los tejidos blandos que recubren nuestro esqueleto por presión mantenida entre dos planos duros (los huesos y una superficie de apoyo)
Esta presión se asocia con frecuencia a las fuerzas de cizalla entre dos capas de tejido, con el resultado de muerte celular o necrosis.
¿Cómo afecta la presión sobre los tejidos?
La presión mantenida entre dos puntos duros, una superficie de apoyo externa y una prominencia ósea interna, compromete la circulación sanguínea, dificultando o anulando el aporte de nutrientes y oxígeno, dando como resultado la muerte de las células. Este tipo de lesiones por presión comienzan en las capas más superficiales, y son más fáciles de identificar en estadíos iniciales con una simple observación.
¿Cómo afecta el cizallamiento?
Se produce cuando dos planos de tejido se desplazan en direcciones opuestas. Se generan fueras de tracción que deforman y dañan los vasos sanguíneos y los tejidos internos. Este tipo de lesiones se desarrollan inicialmente en un plano más profundo, pudiendo pasar desapercibidas desde la superficie en los estadíos iniciales, enmascarando la evolución de la escara, ya que la piel permanece íntegra más tiempo.
No existe cizallamiento sin presión. Compruébalo tú mismo: Pasa tu mano suavemente sobre tu brazo: lo que sientes es una agradable caricia. Ahora aplica toda la presión que puedas al mismo movimiento de desplazamiento de la mano sobre tu brazo, ¡siéntelo! ¿notas cómo se afectan los tejidos?: esto es la cizalla.
Ejemplos de presencia de fuerzas de cizalla en la vida cotidiana: Cuando una persona en cama con el cabecero elevado se va deslizando hacia abajo o cuando en la silla de ruedas la persona se va desplazando sobre la base del asiento de la silla hacia el borde del mismo.
La gravedad de las úlceras por presión se mide en una escala del I al IV, siendo el grado I las más superficiales y el grado IV las más profundas.
Ante la aparición de una úlcera de grado I, que se objetiva como un enrojecimiento que no desaparece tras unos minutos de haber liberado la zona de presión, debes ponerte en contacto con la enfermera/médico del centro de salud para evitar su progresión e iniciar el tratamiento si los profesionales de referencia lo consideran oportuno, son úlceras que se pueden manejar fácilmente evitando que progresen en gravedad reduciendo la presión y la cizalla y cuidando la integridad de la piel. Al final de este artículo te enseñamos cómo hacerlo de forma eficaz.
Otras veces lo que encontramos sin haber detectado la úlcera en su grado I es una úlcera de grado II muy superficial que afecta sólo a la piel. Imprescindible iniciar el tratamiento que te recomienden los profesionales de referencia para evitar la progresión de la úlcera y evitar así las complicaciones. En este estadio son todavía fáciles de curar con el tratamiento adecuado y las medidas de prevención específicas.
Zonas más vulnerables
Las zonas con más riesgo de aparición de escaras son aquellas que están sometidas a presión mantenida y a las fuerzas de cizalla.

Zonas en función de la postura, en sedestación o en decúbito:
Ten presente: la prevención de la aparición de escaras en la atención a personas dependientes, es una prioridad. Son lesiones que tardan en curarse y pueden tener consecuencias fatales.
En cama
- Talones
- Codos
- Coxis (rabadilla)
- Sacro (parte baja de la espalda)
- Omóplatos (escápulas)
- Hombros
- Espalda (parte prominente de las vertebras)
- Parte posterior de la cabeza (especialmente en personas con poco cabello o que permanecen acostadas mucho tiempo)
- Maleolos externos e internos de los tobillos (las prominencias óseas que hay a cada lado del tobillo)
- Trocánter, a ambos lados de la cadera, (zona alta del hueso fémur, donde se une con la cadera)
En silla
- Glúteos
- Coxis
- Sacro
- Espalda (parte prominente de las vertebras)
- Omóplatos (escápulas)
- Parte posterior de la cabeza (especialmente en personas que utilizan apoyacabezas en silla y presentan empuje extensor)

Valoración del riesgo de sufrir una úlcera por presión
Hay muchas escalas para medir el riesgo, una de las más extendidas y utilizadas por los profesionales de la enfermería es la Escala de Norton
La Escala de Norton valora cinco aspectos:
- Estado físico general
- Estado metal
- Movilidad
- Actividad
- Incontinencia
Nos da una puntuación de riesgo, el valor más alto se corresponde con el menor riesgo y la más bajo con el mayor riesgo, (puntúa en positivo el mantenimiento de capacidades). Por su sencillez y rapidez puedes aplicarla tu mismo pinchando en este enlace Escala de Norton.
Otros aspectos a valorar no contemplados en esta escala y que a nuestro juicio es muy importante tener en cuenta son:
A. La ausencia o alteración de la sensibilidad en las zonas sometidas a presión mantenida. Las sensaciones de presión y dolor nos ayudan a identificar cuando tenemos que cambiar de postura o de actividad. Es frecuente encontrar alteración de la sensibilidad en lesiones medulares, enfermedades neurodegenerativas, en diabéticos y en las personas mayores con y sin deterioro cognitivo.
B. Sí existe una alteración en la capacidad de comunicarse, aunque la sensibilidad esté conservada, el resultado es que no sabemos cómo comunicarnos de forma efectiva con la persona. En estas situaciones, debemos estar alerta e identificar algunas señales que pueden estar relacionadas con el dolor, como pueden ser:
- Tendencia intencionada a adoptar una postura extraña (posturas antiálgicas)
- Inquietud motriz, (no parar en la silla), incluso la agitación psicomotriz puede tener origen en el dolor mantenido
- Expresiones faciales o verbales de dolor
Consecuencias y complicaciones
Pueden llegar a tener consecuencias fatales, incluso sus complicaciones pueden llegar a poner en riesgo la vida de la persona a nuestro cuidado.

- Dolor mantenido y más intenso en las curas
- Necesidad de tratamiento de la úlcera, local con curas y farmacológico si se presentan complicaciones infecciosas
- Infecciones locales de los tejidos blandos circundantes, celulitis infecciosa
- Infecciones óseas y articulares, que pueden dañar los cartílagos y los huesos
- Infecciones generalizadas o sepsis, una complicación muy grave que pone en riesgo la vida
- Malignización de la úlcera derivando en un proceso canceroso (se produce rara vez)

Como prevenir su aparición
Desde el minuto cero hay que trabajar en prevención, ya que son lesiones evitables en la mayoría de los casos.
La forma más eficaz de prevenir la aparición de úlceras por presión es actuar sobre las causas que las originan, mejorando el estado físico de la persona, adaptando la actividad y/o utilizando productos de apoyo. Podemos resumirlas en cuatro líneas básicas e imprescindibles de actuación:
Medidas para aliviar la presión, en la prevención de UPP
- Cambios de postura frecuentes. En personas que mantienen algo de movilidad hay que conseguir que cambien de postura con frecuencia, mínimo cada dos horas. Si usan silla de ruedas de forma permanente hay que estimular y recordar que se pulsen, apoyando las manos en los apoya brazos con frecuencia, mientras mantengan la capacidad para hacerlo
- En personas sin movilidad y en cama es necesario hacer los cambios posturales mínimo cada tres horas. Es muy fácil de decir, pero muy complicado de llevar a cabo en casa porque también interrumpe el sueño del cuidador. No es recomendable que las personas permanezcan en cama por periodos de tiempo prolongados.
- Utiliza superficies de alivio de presión desde el minuto cero. Cojines y colchones antiescaras. porque dar un cambio postural en silla de ruedas básica no es recomendable desde el punto de vista del buen posicionamiento en sedestación. En esta pagina encontrarás un articulo en el que te hablamos de los cojines y materiales que puedes encontrar en el mercado y sus indicaciones de uso.
- Encontrarás colchones de material viscoelástico, en cualquier tienda, porque su uso se ha extendido a la población general por la confortabilidad que ofrecen. Los hay muy flexibles, que se adaptan a las camas articuladas, suelen de espuma y tener una capa de varios centímetros de este material en uno de los lados. Son una buena opción en prevención cuando no existen antecedentes de UPP relacionadas con la postura en cama.
Comprueba con regularidad que la posición del colchón del colchón es la correcta, abriendo la cremallera de la funda o presionando con fuerza la superficie del colchón, si recupera instantáneamente su forma estás presionando la espuma. Te sorprendería lo fácil que es poner el material viscoelástico para abajo cuando se realizan las labores de limpieza e higiene si no se presta una especial atención.
- También encontrarás en el mercado protectores de talón y respaldos de los mismos materiales que se usan para los cojines y colchones.
- Existen sillas de ruedas y sillones en el mercado que te van a permitir cambiar los puntos de presión a la vez que ofrecer un alto grado de confort. Hablamos de sillas de ruedas con un sistema de posicionamiento integral o sillas de posicionamiento con asiento basculante.
- Si la silla dispone de reposapiés elevables en altura debes tener en cuenta que elevar los reposapiés incremente la presión en el sacro. No abuses de esta función de la silla, utilízala por indicación clínica o por cortos espacios de tiempo.
Compruébalo tú mismo: Siéntate sobre una mesita baja de madera que tengas en casa y apoya la espalda en la pared si puede ser. A continuación eleva las piernas verás como notas el aumento de presión en la parte baja de la espalda
- En el caso de puntos de presión aislados, existen parches y rollos de material viscoelástico que puedes aplicar en una zona concreta.
- Evita el contacto entre sí, de prominencias óseas recubiertas por delgados tejidos. Pon una almohada entre las rodillas y los tobillos cuando la persona esté en decúbito lateral. Preferiblemente de material viscoelástico o aire.
- Utiliza ropa adaptada, con diseños de confección que ayuden a prevenir la aparición de ulceras por presión: costuras planas y ubicadas en partes de la prenda que no coinciden con prominencias óseas, sin velcros, con el menor número de botones y partes duras posibles. Elige siempre prendas que no compriman.
- En cama no elevar el cabecero sistemáticamente por encima de los 30 grados, sólo elevar más grados para el momento de la comida y mantener una media hora después. La elevación aumenta la presión en la zona baja de la espalda.
- La elevación de los miembros inferiores en cama también aumenta la presión en sacro.
EN CAMA
- En cama no elevar el cabecero sistemáticamente por encima de los 30 grados, sólo elevar más para el momento de la comida y mantener esta elevación hasta media hora después.
- Si vas a adquirir una cama articulada, mejor la opción de camas articuladas en 4-5 planos, evita el deslizamiento con el cabecero elevado.
- Para los cambios de postura en cama: Si estás solo y no tienes ayuda de otra persona utiliza telas deslizantes para recolocar en cama.
- Haz todo lo posible para evitar la fricción y el rozamiento de la piel contra las sábanas. Puede que tengas que utilizar calcetines en la cama, sin elásticos que compriman,para proteger los talones de esta fricción.
- Si cuentas con la ayuda de otra persona para realizar los cambios posturales con una entremetida te puede bastar.
EN SILLA DE RUEDAS O SILLON
- En silla hay que evitar que las personas se deslicen sobre el asiento hacia el borde, para ellos es fundamental de tengan los pies apoyados en los reposapiés de la silla de ruedas o el suelo, según el caso. Es muy importante tenerlos regulados a la altura que permita tener la flexión de rodilla y de tobillo a 90º -100º.
- Es recomendable utilizar asientos basculantes que van a neutralizar la acción de la gravedad y van a permitir un mejor posicionamiento en silla de ruedas. Hay sillones basculantes y con apoya pies en el mercado que son muy buena opción.
- Si no cuentas con un asiento basculante, pero si tienes respaldo reclinable y reclinas el respaldo aumentas las fuerzas de cizalla y el mal posicionamiento. No abuses de esta función de la silla.
- Aprovecha la higiene diaria para realizar una buena inspección de la piel, sobre todo en puntos críticos más vulnerables a la aparición de escaras.
- Aparte de las úlceras por presión hay otras lesiones en la zona genitourinaria producidas por irritación de la piel al pañal, a la orina y a las heces.
Utiliza cremas de barrera para aislar la piel de estos irritantes. No sobrepases las indicaciones del fabricante de aplicación de estos productos, en la aplicación de cremas de zinc, no es mejor utilizar mayor cantidad del producto recomendado porque para retirarlo después hay que frotar y eso provoca abrasión en la piel.
Si te ocurre alguna vez la capa de crema se retira con más suavidad utilizando una pequeña cantidad de aceite.
Si las lesiones enrojecidas en la piel no mejoran cuidando que la piel esté seca e hidratada pueden ser hongos o puede ser una ulcera por presión de grado I. Consulta al especialista.
- Utiliza un absorbente/pañal de calidad si la persona presenta incontinencia, absorben los líquidos y aíslan de la humedad, manteniendo la piel seca por largos periodos de tiempo. Hay distintos tipos de absorbentes y cada uno está pensado para un tipo de incontinencia. Están financiados y se adquieren en las farmacias.
- Utiliza ropa adaptada, que te facilite el cambio de pañal y el uso del inodoro si todavía se mantiene la continencia o has conseguido generar un ritmo intestinal que ayude a realizar la evacuación en el inodoro. Sabías que tras las comidas se produce una respuesta fisiológica del organismo, llamada reflejo gastrocólico que favorece la defecación? aprovechar este reflejo fisiológico puede ayudarte a establecer una rutina de uso del inodoro beneficiosa para ambos. El estreñimiento pertinaz puede provocar una obstrucción intestinal, complicación muy grave que puede poner en riesgo la vida. Vigila que las deposiciones tengan una regularidad, en frecuencia y en cantidad.
- Si la persona es incontinente y tiene pautados diuréticos habla con el médico para explorar una pauta de prescripción que evite la micción abundante mientras está sentado y es más difícil cambiar el pañal.
- No utilices jabones agresivos ni esponjas que abrasen la piel al frotar, evita todo lo que puedas la fricción excesiva. Hay productos en el mercado, toallitas para adultos que llevan impregnadas sustancias que ayudan a la hidratación y protección de la piel. Cuando seques la piel hazlo a toques con la toalla y no frotando enérgicamente.
- En el ámbito profesional combinamos el uso de cremas hidratantes, cremas de barrera y ácidos grasos hiperoxigenados para las zonas más vulnerables, sobre todo en los talones y otras prominencias óseas. Productos que puedes comprar en tu farmacia, pregúntales. No se recomienda un masaje profundo para aplicar estos productos ni tampoco pellizcar la piel. se aplican con suavidad hasta la absorción del producto.
- No apliques alcohol o talcos como rutina de cuidado de la piel, la resecan y la hacen más frágil.
- Para mantener los tejidos sanos y resistentes hay que mantener una buena hidratación interna. Con frecuencia las personas dependientes no tienen sensación de sed y beben menos de lo que necesitan, refuerza el consumo de agua con infusiones, caldos o gelatinas que son más agradables y apetecen más. No abuses del consumo de zumos, la fruta que es altamente recomendable es preferible comerla entera. La ingesta hídrica debe ser de al menos un litro y medio salvo contraindicación clínica. Si la persona presenta disfagia deberás adecuar la textura y consistencia de los alimentos según la recomendación del especialista, incluidos los líquidos.
- Hay que intentar mantener la actividad física activa el máximo tiempo posible.
- Prepara y administra una dieta equilibrada en nutrientes. Evita alimentos altamente calóricos, el sobrepeso no es sinónimo de nutrición. OJO: Una persona puede tener un cuerpo voluminoso y a la vez estar desnutrida.
- También es frecuente que pierdan el apetito y se hace difícil conseguir que coman equilibradamente. Si aprecias que esto sucede coméntaselo al médico para que realice una valoración nutricional y si precisa, le puede prescribir productos dietoterápicos, que sólo se deben consumir bajo indicación médica.
- Cuida la condimentación, presentación y textura de los alimentos para hacerlos más apetecibles.
- Administra cinco comidas al día, para garantizar el aporte nutricional adecuado, cuando las personas están más frágiles y en estado de deterioro avanzado realizar las comidas es todo un reto físico y terminan agotadas, por lo que es mejor más comidas-menos abundantes.


